Vivir con un estoma trae consigo muchos cambios, y no todos son físicos. La confianza para moverse, vestirse y socializar también forma parte de la recuperación. Por eso, se realizó un estudio con pacientes de Ecuador, Colombia y México, que se propuso responder una pregunta clave: ¿puede el entrenamiento del Core mejorar realmente la vida diaria de las personas ostomizadas?
¿De qué trató este estudio?
El objetivo fue investigar si un programa especial de ejercicios para fortalecer el Core ayudaba a mejorar el bienestar y la vida diaria de las personas con ostomía. El Core está compuesto por los músculos del abdomen, el diafragma, la zona lumbar y la cadera: es todo ese conjunto muscular el que se trabajó, no solo el abdomen.
¿Cómo se realizó el entrenamiento?
Un grupo de participantes de Ecuador, Colombia y México, tomó parte en un programa guiado por videollamadas de Zoom, lo que permitió recibir guía profesional sin salir de casa, sin importar la distancia entre ciudades.
Aunque la muestra de pacientes fue reducida, el estudio en sí no lo fue: implicó meses de trabajo, en los que el propio investigador —quien también vive con una ostomía— probó en carne propia qué ejercicios eran seguros y beneficiosos, y cuáles debían evitarse.
Todos los ejercicios fueron supervisados en todo momento, entendiendo que cada persona tiene su estoma en una zona distinta del abdomen, por lo que cada rutina se adaptó para proteger esa zona específica.
¿Qué beneficios notaron los pacientes?
Los participantes reportaron mejoras notables en áreas muy importantes de su día a día:- Fortalecimiento y protección de la pared abdominal: este fue uno de los beneficios más importantes. El entrenamiento ayudó a fortalecer y proteger la pared abdominal sin irrumpir en la zona del estoma, respetando que cada paciente tiene su apertura en un lugar diferente.
- Mayor libertad para vestir: varios participantes sintieron mayor libertad para elegir su ropa, e incluso algunos bajaron de peso durante el programa.
- Mejor imagen propia: se observó una tendencia positiva en cómo los pacientes perciben su cuerpo y su atractivo después de hacer ejercicio.
- Progreso real de movimiento: comparando el antes y el después del programa, la movilidad de los pacientes mejoró de forma sustancial, gracias a que el nivel de exigencia se fue aumentando de manera paulatina y controlada.
- Seguridad propia en todo momento: más allá de moverse con confianza, los pacientes sintieron protegida la zona del estoma en cada ejercicio, y dejaron de cohibirse para realizar actividades dentro y fuera del hogar.
- Vida social: se registraron cambios favorables en la forma en que los pacientes se sienten al estar con otras personas.
Conclusión
El estudio concluye que fortalecer el Core de forma guiada es una excelente herramienta complementaria en la rehabilitación de las personas ostomizadas. No solo ayuda a ganar fuerza y a proteger la pared abdominal, sino que, sobre todo, contribuye a recuperar la seguridad en uno mismo y a perder el miedo de mantenerse activo después de la cirugía.
Accede al estudio completo aquí:CORE
Importante: consulte siempre con su equipo médico o fisioterapeuta antes de iniciar cualquier rutina de ejercicios, para asegurarse de que sea adecuada para su caso particular.
Sobre el Investigador
Néstor David Medina Novillo
Portador de una ostomía desde abril de 2024. Entrenador personal especializado en el entrenamiento de personas obesas, diabéticas y ostomizadas. Formador de arqueros y entrenador de fútbol en categorías formativas y en la categoría femenina. Estudiante de la carrera de Pedagogía de la Actividad Física y Deporte en la Universidad Nacional de Chimborazo. Metodólogo del entrenamiento deportivo en el deporte formativo.


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